El drenaje linfático no es sólo un tratamiento de belleza anticelulítico que ayuda a adelgazar si no que además supone una excelente terapia antiestrés.
Dos tercios de nuestro cuerpo están formados por agua. El líquido es el responsable de mantener en equilibrio todas las células de nuestro organismo, pero cuando este equilibrio se rompe, el líquido se estanca produciendo una inflamación, por lo que la grasa se acumula en zonas no deseadas.
Se ha comprobado que las personas que se someten a esta terapia pierden peso con mayor facilidad, reducen notablemente el volumen de sus muslos, a la vez que los tonifican y relajan todo su cuerpo.
El Drenaje Linfático Manual consiste en un masaje muy suave y rítmico realizado por todo el cuerpo, realizando la mínima presión sobre la piel. Al finalizar la sesión la piel se queda suave y relajada.
Este tratamiento es aconsejable tras realizar una liposupción.